Extraido del artículo: El inquietante éxito del "planeta El Corte Inglés" por Diego Sanz.
La marca de la casa
El vendedor volátil. La imagen de marca de El Corte Inglés sigue basada en una idea de trato personalizado y de calidad al cliente. Sin embargo, esto entra cada vez más en contradicción con la propia política de desprofesionalización practicada por la empresa. Si antes se fichaba a vendedores con años de experiencia en el comercio tradicional, ahora se buscan "chicos y chicas para todo", con escaso conocimiento del producto y menor salario. La temporalidad también pone en peligro el supuesto trato personalizado.
Almacenes repletos. La política de "si no está satisfecho, le devolvemos su dinero" la suelen pagar los proveedores. ECI les hace grandes pedidos que éstos no rechazan, pues suponen una gran oportunidad de ingresos. De este modo, acumula un gran stock de productos de recambio a bajo precio mientras el proveedor se endeuda para aumentar su producción. En casos de producción a pequeña escala, ECI acepta pagar buenos precios pero paga a 90 días, lo cual supone un problema para los pequeños productores.
Moda que aprieta. Intermón Oxfam incluyó a las líneas de moda pertenecientes a El Corte Inglés (Fórmula Joven, Emidio Tucci, Yera) y a otras de su grupo (Springfield, Pedro del Hierro, Tintoretto, entre otras) en su informe Moda que aprieta de febrero de 2004. El estudio denunciaba las condiciones de precariedad de los talleres textiles de Marruecos contratados por las grandes empresas de moda españolas: bajos salarios, largas jornadas y no reconocimiento de derechos sindicales para una mano de obra femenina en su mayoría.
Etiquetas:
Compartir
-
▶ Responde a esto